
Muss es sein? Es muss sein...vengo hace tiempo con esto dándome vueltas en la cabeza, en realidad, lo justo sería decir que siempre lo pensé sólo que ahora es el es muss sein, pero el “tiene que ser” siempre estuvo ahí. Se dio así porque tenía que ser, o si es así es porque así tiene que ser. Digamos que siempre confié bastante en eso, pero gracias a Kundera me lo vengo replanteando, porque ¿qué es ese “tiene que ser”?¿Cómo es que algo tiene que ser? En realidad, si somos honestos, es un mero pensamiento tranquilizador, le permite a uno confiarse de que su elección fue correcta, de que esa era la única manera posible de que pasaran las cosas. Si hubiera tenido que ser de otra forma, en efecto, de otra forma hubiera sido. Y además, de esa forma no hay que preocuparse tanto por lo que uno hace o deja de hacer porque hagamos lo que hagamos si tiene que ser, va a ser. Algo así como predestinado, y muchos decimos que no, que no creemos en el destino, o la predestinación y después mentalmente, nos regodeamos en el es muss sein. Pero, y ésto es lo que me viene inquietando últimamente…¿y si no existe tal es muss sein? ¿Y si no hay nada que tenga que ser? Ahah, ese es el problema, tricky business diría yo, es donde la trama se torna complicada (ay como te maldigo a veces Kundera, a vos y a tu insoportable levedad del ser), tal vez lo que creemos que es lo que tiene que ser es sólo la suma de casualidades, tal como dice el amigo K (no, no es Kirchner) expresado en la voz de Tomás. Igual aunque lo maldigo, también le agradezco, porque me gusta ir y venir en estos pensamientos.
El asunto es, como casi siempre, que no hay una respuesta final, no hay un es así o asá, cada uno elige qué le convence más. Y yo, como de costumbre, no me decido por ninguna opción y oscilo entre el es muss sein y las casualidades
Lucía Alegria (02/09)