viernes, 19 de septiembre de 2008

De noche, pienso




Me mirabas fijo
siempre de reojo
y me parecía
que te estabas por ir,
hasta que un día,
te diste media vuelta
y lo único que vi
fue tu espalda,
cada vez más chica


Lucía Alegria (09/08)

1 comentario:

desde el fin del mundo dijo...

No es fácil dejar ir...desapegarnos de lo que consideramos nuestro, tiene su proceso...
Pero no hay dolor que no provoque al final,la dulce sensación de que fuimos parte de algo y dejamos huellas.

Me gustaría que visitaras este blog
150bel.blogspot.com
tiene algo especial...

besos